El certificado de eficiencia energética es un documento obligatorio cuando se vende o alquila una vivienda en España. Aun así, sigue siendo uno de los requisitos que más dudas genera entre propietarios: cuándo hay que tenerlo, cuánto dura o qué ocurre si no se incluye en el anuncio.
En esta guía actualizada para 2026 repasamos qué exige la normativa, cuándo es obligatorio y qué debes tener en cuenta si vas a alquilar una vivienda.
Qué es el certificado energético
El certificado de eficiencia energética es un documento oficial que evalúa el consumo energético de una vivienda y su nivel de emisiones de CO₂.
El resultado se expresa mediante una escala de letras de la A a la G, similar a la de los electrodomésticos:
- A → máxima eficiencia energética
- G → menor eficiencia energética
Este certificado incluye además recomendaciones de mejora para reducir el consumo energético del inmueble.
En España está regulado por el Real Decreto 390/2021, que establece el procedimiento básico para la certificación energética de edificios.
¿Es obligatorio para alquilar una vivienda?
Sí. El certificado energético es obligatorio para alquilar un inmueble, salvo algunas excepciones concretas.
La normativa establece que el propietario debe:
- Disponer del certificado energético antes de anunciar la vivienda.
- Incluir la calificación energética en el anuncio de alquiler.
- Entregar una copia del certificado al inquilino en el momento de firmar el contrato.
No cumplir con esta obligación puede derivar en sanciones administrativas.
Cuánto dura el certificado energético
El certificado energético tiene una validez de 10 años.
Pasado ese plazo debe renovarse si se quiere seguir vendiendo o alquilando la vivienda.
Sin embargo, si el inmueble tiene una calificación G, la validez puede reducirse a 5 años, dependiendo de la normativa autonómica o del registro correspondiente.
Cuándo no es obligatorio
Existen algunas situaciones en las que el certificado energético no es necesario. Entre las más habituales:
- Edificios protegidos oficialmente donde la mejora energética altere su carácter.
- Construcciones provisionales con uso inferior a dos años.
- Edificios industriales o agrícolas con baja demanda energética.
- Viviendas que se alquilan menos de cuatro meses al año o con consumo energético muy limitado.
Aun así, en la mayoría de alquileres residenciales convencionales el certificado sí será obligatorio.
Qué información incluye
El certificado energético no es solo una etiqueta con una letra. Incluye información relevante como:
- Calificación energética global.
- Consumo anual estimado de energía.
- Emisiones de CO₂ del inmueble.
- Características térmicas de la vivienda.
- Recomendaciones para mejorar la eficiencia.
Estas recomendaciones pueden ayudar a identificar mejoras relativamente simples, como cambiar ventanas, mejorar aislamiento o actualizar sistemas de climatización.
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Cuánto cuesta hacer el certificado energético
El precio no está regulado y depende de varios factores:
- Tamaño de la vivienda
- Ubicación
- Complejidad del inmueble
- Profesional certificador
En la práctica, suele situarse aproximadamente entre 60 y 150 euros para viviendas estándar.
El certificado debe ser realizado por un técnico habilitado (arquitecto, arquitecto técnico, ingeniero u otro profesional competente).
Qué pasa si alquilas sin certificado
Publicar o alquilar una vivienda sin certificado energético puede considerarse una infracción administrativa.
Las sanciones pueden variar según la comunidad autónoma, pero en general se clasifican como:
- infracciones leves
- graves
- muy graves
Las multas pueden ir desde 300 hasta varios miles de euros, dependiendo de la gravedad del incumplimiento.
Por qué cada vez es más importante
Más allá de la obligación legal, el certificado energético empieza a tener impacto real en el mercado del alquiler.
Los inquilinos comparan cada vez más el coste total de vivir en una vivienda, incluyendo consumo energético. Un inmueble con mejor calificación puede resultar más atractivo porque implica facturas de luz o calefacción más bajas.
Además, la normativa europea está avanzando hacia parques inmobiliarios más eficientes energéticamente, lo que puede aumentar el peso de la eficiencia energética en el valor de los activos en los próximos años.
Cómo gestionarlo mejor si tienes varias propiedades
Cuando se gestionan varios inmuebles, uno de los problemas habituales es perder el control de documentación: certificados, contratos, incidencias o renovaciones.
Tener centralizada la información de cada propiedad —incluyendo documentos como el certificado energético— facilita saber qué certificados están vigentes, cuáles van a caducar y qué viviendas necesitan renovación.
Aquí es donde herramientas de gestión inmobiliaria como Nester pueden ayudar a mantener toda la documentación del inmueble organizada en un mismo lugar, evitando olvidos y simplificando la gestión diaria 🏡.
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