Aire acondicionado en alquiler: mantenimiento y responsabilidades

Aire acondicionado en alquiler: quién debe encargarse del mantenimiento, qué reparaciones paga el propietario y cómo evitar conflictos en verano.

Aire acondicionado en alquiler: mantenimiento y responsabilidades

Con la llegada de la primavera y el verano, el aire acondicionado se convierte en uno de los elementos más valorados en una vivienda en alquiler. De hecho, en muchas ciudades españolas es ya un factor decisivo para muchos inquilinos a la hora de elegir piso.

Sin embargo, también es una de las fuentes más habituales de dudas entre propietarios e inquilinos: ¿quién debe encargarse del mantenimiento?, ¿qué pasa si el equipo se estropea?, ¿quién paga la reparación?

En esta guía aclaramos cómo se reparten las responsabilidades.

Qué dice la ley sobre las reparaciones en una vivienda alquilada

La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece una regla general:

  • El propietario debe realizar las reparaciones necesarias para conservar la vivienda en condiciones de habitabilidad.
  • El inquilino debe hacerse cargo de las pequeñas reparaciones derivadas del uso ordinario.

Esta distinción es clave para entender cómo se gestionan las incidencias relacionadas con el aire acondicionado.

Mantenimiento básico: normalmente responsabilidad del inquilino

El mantenimiento ordinario del aire acondicionado suele corresponder al inquilino, ya que forma parte del uso habitual de la vivienda.

Entre las tareas más comunes están:

  • limpieza de filtros
  • revisión básica del equipo
  • uso adecuado del sistema
  • mantener las salidas de aire despejadas

Estas tareas son simples y ayudan a evitar problemas de funcionamiento.

Reparaciones del equipo: normalmente responsabilidad del propietario

Si el aire acondicionado se avería por desgaste o fallo del sistema, la reparación suele corresponder al propietario.

Por ejemplo:

  • fallo del compresor
  • fuga de gas refrigerante
  • avería del motor
  • problemas eléctricos internos

Estas incidencias no se consideran mantenimiento ordinario, sino reparaciones necesarias para mantener la vivienda en condiciones adecuadas.

Cuándo puede pagar la reparación el inquilino

Hay situaciones en las que la reparación puede corresponder al inquilino, especialmente si el daño se debe a un mal uso.

Por ejemplo:

  • manipulación incorrecta del equipo
  • golpes o daños en la unidad interior
  • no realizar mantenimiento básico durante mucho tiempo

En estos casos, el propietario podría reclamar el coste de la reparación.

Qué conviene dejar claro en el contrato

Para evitar conflictos, lo recomendable es que el contrato de alquiler incluya un apartado específico sobre climatización.

Puede especificar:

  • quién se encarga del mantenimiento periódico
  • qué se considera reparación estructural
  • cómo comunicar incidencias
  • si se realizan revisiones técnicas periódicas

Cuanto más claro sea el contrato, menos probabilidades habrá de malentendidos.

Revisiones antes del verano

Una buena práctica para propietarios y gestores es realizar una revisión preventiva en primavera.

Esto permite comprobar:

  • estado de filtros
  • funcionamiento del sistema
  • posibles fugas
  • limpieza de unidades

Además de evitar averías en los meses de mayor uso, ayuda a mejorar la eficiencia energética del equipo.

Cómo gestionar mejor las incidencias

En carteras con varios inmuebles, el aire acondicionado suele ser una de las incidencias más frecuentes durante el verano.

Tener registradas las revisiones, incidencias y reparaciones por inmueble facilita mucho la gestión. Centralizar esta información en una herramienta de gestión inmobiliaria como Nester permite hacer seguimiento del mantenimiento de cada propiedad y evitar perder información entre mensajes o correos.

March 10, 2026
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